Capriiii:
Le gusta controlar todo, hasta la cantidad de besos y el lugar. Disfruta mucho de los encuentros eróticos, pero no son muy demostrativos. Para que un capricorniano se descontrole tiene que suceder algo que sea muy fuerte, como una posible perdida. Si su pareja le exige que sea más afectuoso y realmente el capricorniano/a ama y tiene miedo a separarse, puede cambiar su actitud. Pero cuando vuelve a sentirse seguro dejará de besar automáticamente. Sus besos, al principio de una relación, son muy apasionados, pero luego se va enfriando. Estos nativos pueden escribir una poesía muy profunda y romántica sobre un beso, pero no son capaces de experimentar con el cuerpo, lo que expresan en sus descripciones literarias.